Caso de estudio
Le pusimos cara
a una marca sin cara.
Todo Por Encargo compra en Estados Unidos por encargo. El servicio siempre fue bueno. Lo que faltaba era que en pantalla se notara quién estaba detrás.
- Cliente
- Todo Por Encargo
- Rubro
- Personal shopping
- Servicio
- Personalización de marca
- Canales
- Instagram · TikTok
En personal shopping,
la ventaja es la persona.
Acá la clienta le está entregando su plata a alguien para que compre por ella, a mil kilómetros y sin ver el producto. Eso no lo resuelve un catálogo bonito. Lo resuelve la confianza que le transmite quien está del otro lado.
Amy tenía esa confianza ganada con sus clientas de siempre. Sabe qué marca aguanta, qué talla pedir y qué no vale la pena traer. El problema era que esa Amy solo la conocía quien ya le había comprado. Para el resto, la cuenta se veía igual que cualquier otra.
La marca se parecía
a todas las demás.
Nadie sabía quién era Amy
Una clienta podía seguir la cuenta meses sin enterarse de que había una persona eligiendo cada cosa. Compraba un servicio, no a alguien.
El criterio no se veía
Lo que hace cara a esta marca es saber qué comprar y qué no. Eso no se puede copiar, pero tampoco se nota si nunca lo contás.
La confianza no se heredaba
Las clientas de siempre le creían a Amy. La que llegaba nueva empezaba de cero, porque en la cuenta no había nada que le dijera a quién le estaba comprando.
Sacamos a Amy
al frente de su marca.
La personalización de marca es esto: dejar de mostrar lo que vendés y empezar a mostrar por qué te lo comprarían a vos. En este caso la respuesta ya existía, solo estaba escondida.
Le armamos a Amy una identidad propia, con su forma de hablar, su paleta y su manera de aparecer en cámara. La cuenta pasó de ser un mostrador a ser una persona con nombre que recomienda cosas. La clienta ya no le escribe a un servicio de encargos. Le escribe a Amy.
El contenido pasó a mostrar cómo elige, qué descarta y cómo es su día. Cosas que nadie más puede publicar, porque nadie más es ella.
El efecto se nota rápido. Apenas la clienta le ve la cara y le escucha el criterio, deja de tratarla como un intermediario y empieza a tratarla como alguien que sabe. Ese cambio no necesita meses. Necesita que la persona esté a la vista.
Una paleta que se siente
como abrir el paquete.
Tonos tierra, lino, luz natural y mucho aire. Nada de saturación ni de urgencia: la marca debía verse como lo que es, una boutique, no como una promoción.
- Linen#F5F1EA
- Khaki#D7C9B8
- Camel#B2967D
- Cocoa#7D5A44
- Espresso#4A342A
